Efectos
de la lactancia materna sobre la mortalidad en mujeres infectadas
con el VIH
Declaración
OMS, 7 Junio 2001
En una comunicación
reciente en The Lancet (26 Mayo 2001)1
Ruth Nduati y colegas afirman haber observado un tasa de mortalidad
tres veces superior en mujeres infectadas con el VIH que amamantaron
sus lactantes que la tasa de mujeres que alimentaron a sus lactantes
con fórmula.
Estos resultados
son de un análisis secundario de un ensayo aleatorio de lactancia
materna comparada con alimentación con fórmula, realizado en
Nairobi, Kenya, entre 1992 y 1998.2 Este
ensayo se diseñó para evaluar la tasa de transmisión del VIH
de madre a hijo según el método de alimentación. Diecioche de
197 mujeres aleatoriamente asignadas a amamantar a sus bebés
fallecieron dentro de los 24 meses de haber dado a luz, comparado
con seis de 200 mujeres asignadas al grupo de alimentación con
fórmula. Las tasas de mortalidad acumuladas en 24 meses fueron,
respectivamente, de 11% y 4%, correspondiendo a un riesgo de
muerte 3.2 veces más elevado (95% de intervalo de confianza
1.3 Ð 8.1). Ya que la evaluación de la mortalidad de las madres
no era el objetivo primario del ensayo, esta observación inesperada
debe ser interpretada con cautela. Los resultados preliminares
de mortalidad fueron comunicados en Durban.3
en Julio 2000.
Un aspecto valioso
del estudio fue la asignación aleatoria al método de alimentación
del lactante y los autores, correctamente, presentan sus resultados
primarios según grupo aleatorio (randomizado). Sin embargo,
hubo un grado considerable de incumplimiento con el grupo de
alimentación infantil asignado (4% de las madres asignadas a
amamantar a su bebé no le dieron ninguna leche materna y 29%
de las asignadas al grupo de alimentación con fórmula le dieron
también leche materna). Se podría obtener información adicional
útil si se considerara las tasas de mortalidad según una medida
de la producción de leche, tal como la proporción de comidas
diarias que las madres dieron a sus bebés en forma de leche
materna.
Los autores sugieren
que la elevada demanda en energía de la lactancia materna para
las madres infectadas con el VIH podría acelerar la progresión
hacia la muerte relacionada con VIH. Si esto fuera verdad, debería
observarse una tasa de mortalidad más alta en las mujeres que
amamantaron exclusivamente comparado con las que dieron suplementos
de alimento infantil a sus bebés o que evitaron amamantar por
completo.
Por otro lado, Coutsoudis
y colegas han publicado un análisis de la morbididad y la mortalidad
en madres que participaron en un estudio aleatorio de suplementación
con vitamina A, realizado en Durban, Sudáfrica, analizado según
el método de alimentación del lactante que habían escogido.4
Este análisis secundario se realizó para responder específicamente
a las interrogantes planteadas por los resultados preliminares
de Nduati y colegas y mostró que dos de 410 (0.5%) mujeres que
alguna vez amamantaron a sus bebés murieron, comparado con tres
de 156 (1.9%) que jamás amamantaron. Además, no hubo exceso
de morbididad reportada en madres que amamantaron comparado
con las que no lo hicieron (12.7% y 14.7%, respectivamente).
Aunque estos resultados son tranquilizadores, las limitaciones
del análisis deben ser reconocidas Ð mujeres que escogieron
amamantar o no a sus bebés y los números de mujeres que participaron
era pequeño. El estudio tuvo al máximo un 50% de capacidad para
excluir un aumento de 3 veces en la mortalidad de las madres
que amamantaron.
Ninguno de estos
estudios proporcionó información detallada sobre el modo, la
duración y la cantidad de lactancia materna y los riesgos de
mortalidad asociados. Además, los dos grupos de mujeres que
participaron en los ensayos no son directamente comparables.
Las madres en Durban, por lo general, eran más sanas, como lo
demuestra la menor prevalencia de anemia y el mejor estado imunitario
en el momento de inscribirse, que las mujeres en Nairobi. La
tasa total de mortalidad en la cohorte de Durban fue inferior
al 1%, con un seguimiento promedio de 10.5 meses, comparado
con una tasa total de mortalidad de más de 4% después de 1 año
y 7% depués de 2 años para la cohorte de Nairobi.
Uno de los informes
muestra un exceso de 3 veces en el riesgo de muerte dentro de
2 años, entre las mujeres que amamantaron comparado con las
que dieron fórmula a sus bebés, mientras que el segundo informe
sugiere que no hubo riesgo adicional. Las limitaciones en los
datos conducen a una interpretación cautelosa. Sin embargo,
son conlcusiones importantes que señalan la necesidad urgente
de realizar más investigación en este tema. Newell en su comentario.5
también sugiere que hace falta más análsis.
Los resultados preliminarios
del nuevo estudio fueron comunicados en Julio 2000 y fueron
considerados por la Consulta Técnica convocada por la OMS en
Octubre 2000.6 Esos nuevos resultados
no justifican ningún cambio en las actuales políticas de lactancia
materna ni de alimentación infantil por mujeres infectadas con
el VIH, que son:
1. Nduati
R, Richardson BA, John G, et al. Effect of breastfeeding
on mortality among HIV-1 infected women: a randomised trial.
Lancet 2001; 357: 1651-5.
2. Nduati
R, John G, Mbori-Ngacha D, et al. Effect of breastfeeding
and formula feeding on transmission of HIV-1: a randomized clinical
trial. JAMA 2000; 283: 1167-74.
3. Nduati
R, Richardson B, John G, et al. Impact of breastfeeding on maternal
mortality among HIV-1 infected women: results of a randomised
clinical trial, Abstract WeOrC495, 13th International AIDS Conference,
Durban, South Africa, 9-14 July 2000.
4. Coutsoudis
A, Coovadia H, Pillay K, Kuhn L. Are HIV-infected women who
breastfeed at increased risk of mortality? AIDS 2001;
15: 653-5.
5. Newell
M-L. Does breastfeeding really affect mortality among HIV-1
infected women? Lancet 2001; 357: 1634-5.
6. World
Health Organization. New data on the prevention of mother-to-child
transmission of HIV and their policy implications: conclusions
and recommendations. WHO Technical Consultation on behalf of
the UNFPA/UNICEF/WHO/UNAIDS Inter-Agency Task Team on Mother-to-Child
Transmission of HIV. Geneva: World Health Organization, 2001.
Report No. WHO/RHR/01.28.
7. World
Health Assembly. Infant and Young Child Nutrition. Geneva: World
Health Organization, 2001. Resolution WHA54.2