Introducción
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Este informe es una
compilación de datos recogidos durante el monitoreo
del cumplimiento del Código Internacional realizado en el año 2000 en
14
países. El Proyecto IBFAN de Monitoreo 2000 fue diseñado por la Fundación LACMAT, de Argentina, y el Centro Internacional de
Documentación del Código, en Malasia. Los coordinadores del monitoreo recibieron una capacitación intensa y luego formaron a los monitores
nacionales de sus respectivos grupos. Se usó en el monitoreo un nuevo protocolo diseñado para recoger datos electrónicamente y enviar
fotografías digitales. Los monitores visitaron maternidades,
hospitales, clínicas y comercios en zonas rurales y urbanas de 14
países. Entrevistaron centenas de madres, médicos, enfermeras,
representantes de compañías y gerentes de comercios de venta al
detalle. Los países fueron seleccionados sobre la base de criterios
geográficos, de competencia comercial y de la voluntad de mejorar la
capacidad local de monitoreo, así como del uso potencial de los resultados para la abogacía a favor del Código a nivel nacional. |
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Participaron en el monitoreo grupos IBFAN de los siguientes países: Bolivia, Canadá, Côte d’Ivoire, Ghana, Hong Kong, Italia, Malasia, México, Rusia, Togo, Emiratos Árabes Unidos, Uruguay y los Estados Unidos de América. Con excepción del Uruguay, ninguno de esos países tiene una legislación que incorpore todas las disposiciones del Código Internacional de comercialización de sucedáneos de la leche materna y las resoluciones pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud. Sin embargo, Ghana adoptó una excelente ley el 9 de mayo de 2000. El objetivo del Proyecto IBFAN de
Monitoreo es demostrar cómo sigue siendo violado el Código
Internacional. No tenía por objeto recoger estadísticas ni tampoco
atribuir una ‘nota’ global a cada empresa. En realidad, el número
relativamente pequeño de países estudiados significa que la actuación
total de los fabricantes está subestimada, más bien que exagerada.
Algunas empresas, por ejemplo Dumex, Humana, Snow y Meiji sólo venden
sus productos en uno ó dos de los países de la encuesta y, por lo
tanto, podrán haber recibido un mejor puntaje que si hubiese sido
posible monitorear su actuación en 30 ó 60 países. Todos los datos
enviados por los monitores fueron controlados, primero por los
coordinadores nacionales y, luego por el ICDC. Cualquier información
que no estuviera suficientemente corroborada por pruebas o por hechos
fue rechazada. Se ha hecho el máximo esfuerzo para verificar la
exactitud de este informe, pero si algún error subsistiera es
responsabilidad de los editores. |
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Histórico El Código Internacional fue adoptado en 1981 como la norma "mínima" para ayudar a proteger y fomentar la lactancia materna en todos los países. El Preámbulo del Código dice «... la comercialización de dichos sucedáneos requiere un tratamiento especial que hace inadecuadas en el caso de esos productos las prácticas habituales de comercialización». En los últimos 20 años el Código ha sido reconfirmado por la Asamblea Mundial de la Salud en por lo menos 15 ocasiones y otras resoluciones, con el mismo valor jurídico del Código, han sido adoptadas para aclarar el sentido de ciertos artículos y para intentar quedar al tanto de las prácticas comerciales cambiantes. Las conclusiones científicas de centenas de estudios han confirmado, en los pasados 20 años, que la lactancia materna incluso la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses es la forma óptima de alimentar y hacer crecer al niño. La leche materna contiene todos los elementos nutrientes esenciales, además de anticuerpos que protegen al niño de las infecciones. Ninguna fórmula infantil, sea fabricada con leche de vaca, con leche de soya o con otros ingredientes, puede igualar sus cualidades. La leche humana reduce el riesgo de un gran número de enfermedades agudas y crónicas, entre ellas la diarrea y las infecciones respiratorias. La lactancia materna proporciona al bebé todos los nutrientes y líquidos que necesita en los primeros seis meses, la mitad de los requisitos nutricionales entre los seis y los doce meses de edad y hasta un tercio de los mismos entre los 12 y los 24 meses de edad. Además, la lactancia materna ayuda a espaciar los embarazos y estimula el desarrollo intelectual del niño. La lecha materna está siempre lista, a la temperatura justa, pura, gratis y disponible para el bebé en las cantidades que necesita. El volumen de leche materna aumenta en el seno materno si la madre amamanta más frecuentemente; disminuye si se le dan al bebé fórmula infantil u otros alimentos. Para la madre, el amamantar reduce el riesgo de cáncer ovario y pre-menopáusico y crea un vínculo insustituible con su hijo. Aún en situaciones de mayor riqueza, donde hay agua potable y las madres tienen un elevado grado de educación, el niño que no recibe leche materna tiene mayor probabilidad de sufrir de enfermedades respiratorias, de infecciones gastrointestinales y de alergias. Existe el riesgo de
contraer el VIH a través de la leche materna, pero a menudo es
exagerado. Es de más o menos 15% - es decir, un bebé en cada siete
si el lactante es amamantado por una madre infectada por el VIH. En una
población con un porcentaje relativamente elevado de 20% de VIH entre
madres embarazadas, tres en cada 100 bebés podrían contraer el VIH si
son amamantados, lo que significa que 97 bebés no serían afectados por
la lactancia materna. Se sabe que la lactancia materna exclusiva ofrece
alguna protección contra el VIH, mientras que la peor alternativa es la
alimentación mixta (amamantamiento más biberón). En muchos países en
vías de desarrollo, el riesgo de muerte para los lactantes que no son
amantados es cuatro veces mayor entre los 2 y 4 meses de edad que para
los bebés amamantados. (cf. Estudio Colaborativo OMS, The Lancet
2000; 355:451-44.) El Código Internacional es aún más necesario
hoy día en las zonas de alta preponderancia de VIH, pues ayuda a las
madres a obtener la información objetiva que necesitan para poder tomar
decisiones acertadas en materia de alimentación infantil, al mismo
tiempo que protege a todas las madres y a los profesionales de la salud
de la promoción comercial de alimentos artificiales. |
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Violaciones por parte de las Empresas El informe Violando las Reglas Eludiendo las Reglas, 2001 está organizado en orden alfabético de nombres de empresas, comenzando con los fabricantes de alimentos infantiles y pasando después a los fabricantes de biberones y tetinas. Aunque la investigación de empresas no es un papel de la IBFAN, observamos los efectos de la mundialización o globalización que se manifiesta en el número cada vez mayor de fusiones de empresas, de compra de empresas y de arreglos de comercialización conjunta entre empresas que antes eran competidoras. Para casi todas las empresas, se ha incluido en el informe:
La información relativa a las
violaciones está resumida bajo los acápites correspondientes del
Código. Las ilustraciones usadas en el informe no son más que una
fracción de las que se recibieron del monitoreo. Se han marcado con la
palabra ‘Violación’ para prevenir cualquier eventual efecto
promocional. La parte segunda, Eludiendo la Reglas, informa sobre
productos y prácticas que no están mencionadas en el Código o en
resoluciones subsiguientes, pero que aún así minan la lactancia
materna. Las violaciones provenientes de países que no fueron parte del
proyecto de monitoreo se incluyen en una sección distinta. Al final del
informe sobre cada compañía aparece una ficha de puntaje que da el
punteo total de cumplimiento de la misma.
En las dos páginas siguientes se presenta un resumen del Código y de las resoluciones pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud. El texto completo del Código Internacional y de las resoluciones. |