Resumen Ejecutivo

Violando las Reglas 2001 es un compendio de las pruebas de violaciones
observadas durante una encuesta científica realizada en 14 países para verificar
el grado de cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna (1981) y de las Resoluciones subsiguientes de la Asamblea Mundial de la Salud en la materia. Los resultados de la encuesta de monitoreo cubren 16 multinacionales de alimentos infantiles y 13 fabricantes de biberones y tetinas.

Es importante señalar que cada violación observada, documentada y reflejada en este informe no es más que una de las miles de violaciones semejantes que no fueron detectadas. El monitoreo no pudo hacerse científicamente sino en 14 países. Hay violaciones que son el resultado de negocios, transacciones o arreglos privados y que por tanto escapan a la observación pública. Se puede afirmar, por consiguiente, que las violaciones citadas en el presente informe no son más que la punta del iceberg proverbial.


Las empresas están aprendiendo que, a medida que los mercados se hacen mundiales, el concepto y la práctica de la responsabilidad social de la empresa también debe hacerse mundial. Están descubriendo que hacer lo que es éticamente correcto, al final de cuentas, es bueno para los negocios, en realidad.

Secretario Generalde las Naciones Unidas,
Kofi Annan
en el Foro Mundial Económico, Davos, Suiza,
28 de Enero de 2001

 

Los establecimientos de salud siguen siendo el canal más usado y más eficaz de las compañías para llegar a las madres. Las compañías saben que podrán recuperar sus gastos de promoción comercial, mediante las ventas a las madres después de que éstas egresan del hospital o la maternidad. No es sorprendente aprender que por lo menos cuatro empresas tienen contratos con hospitales en Taiwán a quienes pagan US$25-30 por lactante alimentado, a cambio del privilegio de ser proveedores exclusivos de fórmula infantil de esos hospitales. Las madres reciben en los establecimientos de salud materiales promocionales como libritos y folletos sobre la alimentación del niño, muestras gratuitas y regalos como calcos, libritos de seguimiento del bebé, cupones para regalos o descuentos, bolsas para biberones, toallas, etc. Los nombres de empresas o las marcas de productos aparecen en afiches, relojes y calendarios. A menudo el nombre de la compañía es idéntico a la marca de uno o más de sus productos.

Casi todas las empresas mencionadas en este informe donan gratis fórmula infantil a los establecimientos de salud. Es más, el monitoreo reveló un resurgimiento alarmante de la práctica de las donaciones de suministros gratuitos o a precio reducido de fórmulas infantiles, fórmulas de seguimiento y de otros alimentos infantiles como, por ejemplo, los alimentos complementarios a base de cereales. A veces son los establecimientos que solicitan muestras o suministros gratuitos o a bajo precio, pero muy a menudo se trata de donaciones no solicitadas. Varias compañías continúan usando la técnica de ‘vender’ productos a un establecimiento de salud, pero de nunca cobrar el pago.

Casi todas las empresas dan muestras gratuitas a los trabajadores de salud. Éstos las dan a las madres, dando así a los productos un endoso médico. Puesto que ahora las muestras ya no son latitas más pequeñas que las que se venden en el comercio, el exceso de muestras a veces resulta en transacciones ilegales con tiendas. Los trabajadores de salud venden las muestras de fórmula a tiendas que las revenden al consumidor a un precio inferior al precio de mercado, pero aún así haciendo un lucro malsano.

La promoción ostensiblemente dirigida a los trabajadores de salud a menudo también llega a las madres. Muchas madres confían en el consejo desinteresado de los trabajadores de salud, pero reciben de ellos materiales llamados informativos que en realidad son promocionales, pretendidamente para profesionales. Algunas compañías dan a los trabajadores de salud materiales escritos específicamente para las madres. Los regalos que las empresas dan a los trabajadores de salud tienen por objeto recordarles la empresa, sus marcas y su generosidad. Se trata de lapiceras, bloques de notas, chocolates, calendarios, afiches y mucho más. ¡Una compañía, por ejemplo, le regaló a un médico Americano pescado fresco! Es sabido que un regalito pequeño también crea lealtad y buenas relaciones con la compañía. Además, está la práctica muy generalizada del patrocinio empresarial de viajes, seminarios e investigación para los trabajadores de salud.

Las decisiones éticas que disminuyen la capacidad de una firma para competir son, en realidad, inmorales.

Helmut Maucher,
antiguo Director General de Nestlé
citado en la revista
New Internationalist
,
Marzo de 2001

Revistas, folletos, libritos y otros materiales promocionales se dan a las madres en las tiendas, los establecimientos de salud y por correo. Aunque a menudo pretenden ser materiales que fomentan la lactancia materna, por lo general contienen información incorrecta sobre ésta e imágenes inexactas calculadas para suscitar dudas en la madre en cuanto a su capacidad de amamantar.

Por lo menos siete de las compañías estudiadas usan los ‘clubes para bebés’ como estrategia para llegar a las madres y promover sus productos. Los clubes para bebés se anuncian en revistas, folletos, etiquetas en los estantes de comercios y en hojitas colocadas debajo de la tapa de latas. Las madres que se hacen miembros de los clubes reciben regalos, muestras de fórmula infantil, de alimentos complementarios y cupones de descuento. Las listas de miembros ofrecen a las compañías un acceso fácil a los hogares de las madres durante por lo menos un año después del nacimiento de sus bebés.

La Internet ha abierto las puertas de un mercado mundial para muchas empresas. Además de la publicidad de sus productos en sus propios sitios web, varias compañías patrocinan sitios web públicos sobre cuestiones de salud, o las páginas de médicos, cuyos enlaces electrónicos conectan con el sitio de la compañía. Estos enlaces desde las páginas web de médicos y de asociaciones médicas no sólo aumentan el tráfico hacia los sitios de las compañías, sino que también significan endoso médico de los productos de las compañías.

Ninguna de las compañías incluidas en este informe respeta cabalmente las disposiciones de etiquetado del Código Internacional. Por lo menos tres de ellas usan etiquetas que tienen ilustraciones o imágenes que idealizan el uso de fórmula infantil. En muchas etiquetas se hacen comparaciones del producto con la leche materna o se afirman beneficios para la salud que no son científicamente probados. Las etiquetas son, para muchas madres, la única fuente de información sobre fórmula infantil. A pesar de ello, en varios países, las etiquetas están escritas en un idioma extranjero. Las etiquetas de leches de seguimiento de varias compañías se asemejan asombrosamente a las de sus fórmulas infantiles, lo que permite la promoción por asociación y crea un grave riesgo de confusión para las madres.

En los veinte años desde la adopción del Código Internacional no se han visto suficientes cambios en la manera en que las compañías comercializan sus productos. Las etiquetas han mejorado y, en la mayoría de los países, han desaparecido las formas más flagrantes de publicidad. Sin embargo, continúan otras violaciones, más sutiles pero aún así muy perjudiciales, tales como los suministros gratuitos a los establecimientos de salud, la promoción persistente del destete precoz, los clubes para bebés y la promoción en la Internet.

Además, la alarmante diversificación de productos ha creado más confusión, tanto para las madres cuanto para los trabajadores de salud. Los investigadores encontraron una cantidad enorme de "fórmulas especiales" que se publicitan para bebés con supuestas alergias o para bebés con problemas de regurgitación. Las fórmulas especiales para problemas de regurgitación son fórmulas espesadas que pueden retardar el crecimiento. Otra novedad son las fórmulas infantiles con "marca de la casa" que podrían desencadenar una nueva ola de promoción directa al consumidor.

Tanto la publicidad cuanto las etiquetas de muchos alimentos complementarios promueven el uso de esos productos muy precozmente: desde la primera semana para los tés y desde el primer mes para los cereales. Las etiquetas de algunos de estos alimentos siguen idealizando el uso del biberón, pues tienen fotos o ilustraciones de un bebé o de un biberón. Muchas marcas se promueven para bebés de menos de seis meses.

La promoción comercial aleja las madres y los trabajadores de salud de la lactancia materna y los acerca a la alimentación artificial, contribuyendo así a enfermedades innecesarias y, en situaciones de pobreza, a la muerte de bebés. Son 4.000 los lactantes que mueren diariamente por falta de lactancia materna. Es triste constatar que es tan necesario hoy como hace veinte años monitorear el cumplimiento del Código.

El monitoreo recogió pruebas que demuestran el incumplimiento sistemático del Código. No cabe duda que las empresas lo saben y no tienen ninguna excusa. La promoción es más intensa en los países ricos, donde no hay restricciones legales a la comercialización y donde la competencia es feroz.

La IBFAN está decidida a hacer cumplir el Código en todo el mundo, como la norma mínima de salud. Espera que esta publicación sirva para despertar la conciencia del público sobre las múltiples amenazas contra la lactancia materna y así alentar a cada vez más ciudadanos a transformarse en monitores del Código.


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