Negocios y las fuerzas de Ayuda de las Naciones
Unidas
A puerta cerrada en un hotel de lujo en Ginebra,
se reunió un grupo de importantes corporaciones, personas de negocios
y organizaciones de ayuda humanitaria para establecer "el Foro
Negocios- Humanitario", una asociación bajo la ley Suiza con un
presupuesto de ¼ millón de dólares para comenzar, que despertó
inquietudes relacionadas con los lazos entre las corporaciones
transnacionales y las Naciones Unidas.
Entre los participantes estaba el Presidente de
United Technologies Corporation, el más grande contratista militar
del mundo; el Vice-Presidente de la Nestlé, la más grande opositora
del Código Internacional y el Jefe de Asuntos Internacionales y de
Gobierno de Río Tinto, cuyas actividades han sido cuestionadas y
documentadas por la Federación Internacional de Químicos, Energía,
Minas y Unión General de Trabajadores (Río Tinto Tainted Titan).
La reunión fue presidida por una organización de
ayuda privada (International Rescue Committee), una compañía
petrolera (UNOCAL Corp.) y el Alto Comisionado para los Refugiados de
Naciones Unidas.
El secreto fue la orden del día; se excluyó a la prensa y quienes
dirigieron la reunión no quisieron comentarla. Aún el Jefe y
Portavoz del Secretariado General de las Naciones Unidas en la oficina
de Ginebra ni siquiera conocía de la reunión, a pesar de que el
Secretario General envió un saludo de apertura.
La participación del sector comercial en las
Naciones Unidas y sus organizaciones afiliadas es controversial y ha
sido señalado en conferencias de prensa por el Comité Internacional
y Director de la Cruz Roja Internacional, Jean-Daniel Tauxe y a nivel
de los campos operativos, que deploran "la privatización"
de los conflictos, como por ejemplo, no solo el uso de mercenarios
sino el lanzamiento y continuación de guerras por las corporaciones
transnacionales para servir a sus propios intereses.
La lucha perdida por la Directora General de la
Organización Mundial de la Salud para lograr que los Estados miembros
aumenten los presupuestos y compensen la inflación, abre las puertas
a las corporaciones multinacionales que desean invertir en los países
pobres donde hay conflictos y desastres, mostrando interés en
proyectos que afecten las áreas de inversión o donde existen
oportunidades para lograr ganancias.
¿Será realmente posible que en el futuro la ayuda humanitaria
pueda ser cómplice de esto?